El Premio Nobel de Medicina 2025 fue otorgado a los científicos Mary E. Brunkow, Fred Ramsdell y Shimon Sakaguchi por sus revolucionarias investigaciones sobre los mecanismos con los que el cuerpo humano controla su sistema inmunológico para prevenir enfermedades autoinmunes.
El Comité Nobel destacó que sus hallazgos “han transformado la comprensión moderna de la inmunología” al identificar cómo ciertas células reguladoras —conocidas como linfocitos T reguladores o Tregs— evitan que el sistema inmune ataque los propios tejidos del organismo.
El científico japonés Shimon Sakaguchi, considerado pionero en el campo, descubrió en la década de 1990 la existencia de estas células. Años después, los estadounidenses Brunkow y Ramsdell lograron identificar los genes y las vías moleculares que hacen posible su funcionamiento, abriendo la puerta a terapias innovadoras contra enfermedades como la diabetes tipo 1, la esclerosis múltiple o la artritis reumatoide.
“El equilibrio entre atacar infecciones y tolerar al propio cuerpo es fundamental para la vida. Estos descubrimientos nos acercan a tratamientos más precisos y menos invasivos”, señaló la Academia Sueca de Ciencias en su comunicado oficial.
Los galardonados compartirán el premio de 11 millones de coronas suecas (equivalentes a 1 millón de dólares) y serán homenajeados el próximo diciembre en Estocolmo. En sus primeras declaraciones, Brunkow expresó que el reconocimiento “es una celebración del trabajo en equipo y del poder de la ciencia para sanar”.
Fred Ramsdell, quien actualmente lidera un laboratorio en Seattle, agregó que el desafío futuro será aplicar estos conocimientos a terapias personalizadas capaces de restablecer la tolerancia inmunológica en pacientes con trastornos autoinmunes graves.
Con este reconocimiento, la comunidad científica celebra uno de los avances más importantes de las últimas décadas en medicina, un recordatorio de que la comprensión del cuerpo humano sigue evolucionando y ofreciendo esperanza a millones de personas.

