Una avenida de Guadalajara y el mayor puerto turístico de Jalisco llevan su nombre, así como una escultura en su honor se ubica en el
edificio del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco.
Ignacio Luis Vallarta nació en Guadalajara, Jalisco un 25 de agosto de 1830, sus padres fueron el abogado Ignacio Vallarta y la señora Isabel Ogazón.
La instrucción elemental la realizó con el profesor Faustino G. Ceballos y posteriormente ingresó al Seminario Conciliar de Guadalajara, donde realizó estudios de Latín y Filosofía, obteniendo calificaciones sobresalientes, ingresa a la Universidad de Guadalajara donde estudia la carrera de Jurisprudencia titulándose en diciembre de 1854.
En su etapa de estudiante formó parte de la Sociedad Literaria La Esperanza, donde los jóvenes daban a conocer su talento o aficiones
literarias o artísticas. También participó en la Falange de Estudios que tenía entre sus miembros a jóvenes muy destacados como José María Tagle, Urbano Gómez que formaban la vanguardia intelectual del liberalismo en Jalisco.
Su primer trabajo fue en el gobierno de Jalisco y al simpatizar con las ideas de Santos Degollado, se convierte en su secretario particular, además de ser su férreo defensor ante las intrigas generadas hacia Degollado.
En 1855 desempeñó el cargo de defensor de los pobres y de los presos, y más tarde el de fiscal jurado de imprenta.
Un 16 de septiembre pronunció el discurso conmemorativo de la Independencia, en el cual hizo una enérgica defensa de la democracia.
Junto con Miguel Cruz Aedo, José María Vigil y Epitacio Jesús de los Ríos, entre otros, participó en el periódico La Revolución, en el cual
por sus críticas a la iglesia se enfrentaron a la condena del obispo de Guadalajara Pedro Espinosa, a la que respondieron que su catolicismo no se confundía con los intereses de los conservadores.
Al triunfar la Revolución de Ayutla, el gobernador Santos Degollado lo nombró catedrático de Derecho Natural, de Gentes, de Historia y de Economía Política en el Instituto de Ciencias, y más tarde capitán de fusileros del batallón de la guardia nacional “Prisciliano Sánchez”.
En la época del gobierno itinerante de Benito Juárez, Ignacio Luis Vallarta se convierte en uno de los mejores asesores de éste para mantener en todo momento la legitimidad y legalidad de su gobierno.
Una vez terminada la etapa militar de la Reforma y la Invasión francesa de 1862-1867, Vallarta es reconocido como el jurisprudente más sabio del país.
Los cargos más sobresalientes en los que se desempeñó fueron, la gubernatura de Jalisco en 1871, el de ministro de Gobernación en el
periodo de Juárez, el de secretario de Relaciones Exteriores en la administración de Porfirio Díaz, durante su gestión, rechazó suscribir cualquier tratado de reconocimiento al gobierno de México por parte de los Estados Unidos a cambio de privilegiar el paso libre de tropas estadounidenses en persecución de indios a través de la frontera México-Estados Unidos. En 1878, logró el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y México. Trabajó en la aclaración de los límites fronterizos de México y Honduras Británica y el de presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación hasta 1882, cuando se retiró a la vida privada.
Durante su gestión como gobernador de su estado, promulgó la obligatoriedad de la instrucción primaria, estableció cursos abierto para especialización de artesanos, inauguró el primer plantel para sordomudos e instaló la escuela práctica de agricultura en el exconvento de Zapopan.
Vallarta publicó a lo largo se su vida una gran cantidad de textos que incluyen discursos, cuestiones políticas y jurídicas, informes de trabajo, documentos de gobierno, análisis internacionales, artículos de periódico, etc. Sobresalen sus obras: Votos de Vallarta, sobre el juicio de amparo y cuestiones constitucionales.
Falleció víctima de fiebre tifoidea un 31 de diciembre de 1893, se le rindió tributo en el Teatro Degollado, a sus funerales asistió el presidente Porfirio Díaz y su gabinete, su muerte en general fue muy sentida, sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres en la Ciudad de México.

