El papa Francisco destacó que la justicia es el pilar fundamental para lograr un “desarrollo ordenado de la sociedad”, al señalar que sin ella no puede haber paz ni prosperidad duradera.
Durante una audiencia celebrada en el Vaticano con miembros de distintos cuerpos judiciales y académicos de derecho, el pontífice subrayó que la justicia no solo debe entenderse como la aplicación estricta de la ley, sino también como un principio moral que busca la dignidad y el bienestar de cada persona.
“Una sociedad que pierde el sentido de la justicia se encamina hacia la descomposición y la violencia”, afirmó el Papa, al tiempo que llamó a los Estados a fortalecer sus instituciones y garantizar procesos imparciales, alejados de la corrupción y de los intereses particulares.Francisco también recordó que el compromiso con la justicia no se limita a los tribunales, sino que debe extenderse a todos los ámbitos de la vida pública:
desde la política y la economía, hasta la convivencia cotidiana. “Hacer justicia es dar a cada uno lo que le corresponde, respetando su dignidad y sus derechos”, explicó.
El mensaje del pontífice se enmarca en un contexto mundial marcado por conflictos bélicos, desigualdades económicas y crisis humanitarias. Analistas interpretan sus palabras como un llamado a los gobiernos y líderes sociales a replantear sus políticas con un enfoque en la equidad y el respeto al derecho internacional.
Asimismo, insistió en que la justicia está íntimamente ligada a la paz, ya que solo a través de instituciones sólidas y procesos confiables puede garantizarse la convivencia armónica. “Sin justicia no hay verdadera paz, y sin paz no hay futuro”, puntualizó.
El Papa Francisco ha sido constante en su mensaje sobre la necesidad de combatir la corrupción, la impunidad y las prácticas que vulneran el bien común. En esta ocasión, reiteró que el compromiso de los cristianos y de la sociedad en general debe centrarse en construir sistemas donde el respeto mutuo y la igualdad de oportunidades sean el eje del desarrollo.

