La marcha conmemorativa del 2 de octubre, que recuerda la matanza de Tlatelolco de 1968, dejó pérdidas estimadas en 21 millones de pesos para el sector comercio de la Ciudad de México, según reportes de la Cámara de Comercio local. Los incidentes se registraron principalmente en el CentroHistórico, donde algunos grupos provocaron actos de violencia y daños a comercios y mobiliario urbano.
Comerciantes afectados explicaron que los saqueos, destrozos y cierres preventivos durante la jornada generaron un impacto económico significativo.
“Tuvimos que cerrar nuestras puertas por seguridad, y los daños materiales representan un golpe duro para nuestro negocio”, señalaron algunos propietarios.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó que desplegó a más de 5,000 elementos para resguardar el orden público y garantizar la seguridad de los asistentes. Aunque la mayoría de la manifestación transcurrió de manera pacífica, hubo enfrentamientos en ciertos puntos que derivaron en daños a establecimientos y vehículos.
Autoridades locales destacaron que se realizará un levantamiento de daños y se coordinará con aseguradoras y comercios para evaluar las indemnizaciones correspondientes. Además, anunciaron que se reforzarán los operativos en eventos masivos futuros para prevenir actos vandálicos y minimizar afectaciones económicas.
Organizaciones de la sociedad civil y expertos en seguridad señalaron que, si bien es esencial garantizar el derecho a la manifestación, también es necesario proteger la integridad de la ciudadanía y del sector productivo.
Los incidentes del 2 de octubre reflejan el reto de equilibrar la memoria histórica con la seguridad urbana en contextos de movilización social.
Por su parte, los comerciantes esperan que las autoridades implementen estrategias preventivas y programas de apoyo que permitan recuperar las pérdidas y restaurar la confianza en la realización de actividades comerciales en la zona del Centro Histórico.
La conmemoración del 2 de octubre, que une memoria histórica y protesta social, continúa siendo un evento de gran relevancia en la Ciudad de México, aunque su realización implica desafíos en materia de seguridad y protección económica para la población.

