Un ataque armado proveniente desde el lado mexicano de Ciudad Juárez
encendió las alarmas en la frontera norte de México y Estados Unidos, luego de
que agentes de la Patrulla Fronteriza de EE.UU. fueran agredidos a balazos
mientras realizaban labores de vigilancia en la zona de El Paso, Texas.
De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades estadounidenses, el
tiroteo ocurrió la tarde del jueves cuando individuos no identificados abrieron
fuego desde territorio mexicano. Los agentes respondieron al ataque, lo que
provocó la movilización inmediata de cuerpos de seguridad de ambos países.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmó que ningún agente resultó
herido, aunque los disparos impactaron cerca de vehículos oficiales. Por su
parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en
inglés) calificó el hecho como una “agresión directa a la seguridad nacional” y
anunció que se trabaja de manera conjunta con el gobierno mexicano para
localizar a los responsables.
Del lado mexicano, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desplegó un
operativo especial en Ciudad Juárez, apoyado por la Guardia Nacional y la
Fiscalía General de la República. Las autoridades locales no descartan que los
atacantes pertenezcan a grupos del crimen organizado que operan en la
frontera, dedicados al tráfico de personas y drogas.
El incidente ocurre en medio de una creciente tensión entre ambos países por
los flujos migratorios y la violencia en la franja fronteriza. Analistas han
señalado que este tipo de agresiones pueden escalar en el contexto político
estadounidense, donde la seguridad fronteriza es tema central rumbo a las
elecciones.
Mientras tanto, la frontera de El Paso permanece bajo un reforzamiento de
vigilancia con drones, helicópteros y presencia militar, en lo que podría
convertirse en uno de los mayores operativos binacionales del año.

