El Senado de la República dio un paso decisivo en la protección de mujeres y
menores víctimas de violencia vicaria, al aprobar una reforma que tipifica este
delito y lo sanciona con penas de prisión. La violencia vicaria, una forma de
agresión en la que una persona utiliza a las hijas o hijos para dañar
emocionalmente a la madre, se ha convertido en uno de los problemas más
denunciados en los últimos años, particularmente en procesos de separación y
custodia.
La reforma, aprobada por amplia mayoría, establece que quienes ejercen este
tipo de violencia podrán recibir penas de cárcel que van de tres a siete años,
además de sanciones administrativas y la pérdida de la patria potestad en
casos graves. Legisladoras de distintos partidos coincidieron en que la
iniciativa responde a una demanda largamente ignorada y a testimonios
desgarradores de mujeres que, durante años, han denunciado cómo sus
agresores utilizaban a sus hijas e hijos como herramientas de castigo.
De acuerdo con datos proporcionados durante la sesión, cientos de denuncias
han sido desestimadas debido a vacíos legales que impedían reconocer esta
forma de violencia como un delito autónomo. Con la aprobación del nuevo
marco jurídico, la autoridad deberá analizar de manera integral los
comportamientos que configuran violencia vicaria: manipulación emocional de
los menores, obstáculos deliberados para convivencias establecidas, amenazas
o incluso desaparición de los hijos para dañar psicológicamente a la madre.
Organizaciones civiles celebraron la aprobación de la reforma, aunque
solicitaron que los gobiernos estatales armonicen sus códigos penales lo más
pronto posible. Recordaron que, sin un aparato institucional capacitado, la
reforma podría quedar en letra muerta, especialmente en estados donde aún se
minimizan las violencias de género.

Durante el debate, senadoras subrayaron que el objetivo no es criminalizar la
paternidad ni judicializar conflictos de familia, sino sancionar conductas claras
de daño emocional que afectan tanto a las mujeres como a los menores. “Los
hijos no son armas ni objetos de negociación”, se escuchó en tribuna.
El dictamen fue turnado al Ejecutivo para su promulgación. Con esta reforma,
México se convierte en uno de los pocos países de la región en reconocer la
violencia vicaria como delito específico, lo que, según especialistas, podría
marcar un precedente en la protección legal de mujeres y niñas.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende