Continuando con la historia, del libro “Fiestas y tradiciones normalistas”
la maestra María Linda Guerrero Ibarra, Flor Normalista 1969-1970, relata aquí
su experiencia:
Uno de los acontecimientos más significativos en mi vida fue la experiencia de
haber sido elegida flor normalista, siendo alumna del 3er grado de educación
Normal. El evento se llevó a cabo dentro de un ambiente de compañerismo y
alegría. Una de las tradiciones de la Escuela Normal era la Semana del
Estudiante, que daba inicio con la transmisión de la flor emblemática.
Esta velada se llevó a cabo el día 5 de junio de 1969 a las 8 de la noche en el ya
desaparecido cine Reforma de la ciudad de Pachuca, Hidalgo. Tuve la fortuna de
que me acompañaran en este acto el gobernador, licenciado Manuel Sánchez
Vite; el director de la Escuela Normal, licenciado Gaudencio Morales; el
subdirector de la institución, Lic. Jaime Flores Zúñiga, y como invitadas de
honor, las reinas de la Universidad Autónoma de Hidalgo; la del Instituto
Politécnico; la de los charros; la flor normalista saliente, Srita. Sofía Muñoz; así
como mis padres, la señora Hermelinda Ibarra y el señor Raúl Guerrero;
alumnos, exalumnos y público en general.
Como parte del cortejo me acompañó como chambelán el alumno Germán
Anaya (Q. E. P. D.), así como las damas de honor, lindas compañeras que
engalanaron el acto.
El programa inició con la lectura del florilegio a la flor normalista, hermoso
poema elaborado por mi compañero Martín Martínez Mejía, y en el aspecto
musical nos deleitó el tenor Humberto Cravioto. Mi compañera y muy querida
amiga, la flor saliente Sofía Muñoz Villegas, engalanó la velada entregándome la
flor de oro simbólica. Recibí, emocionada, el símbolo del normalismo.
Posterior al evento, mis padres y yo ofrecimos una cena baile en el salón anexo
del cine Reforma, en donde recibimos a las autoridades, directivos, alumnos,
amigos, familiares y a muchos invitados.
Con estas actividades dio inicio la Semana del Estudiante Normalista, que
incluía eventos deportivos en el segundo día; en el tercer día, paseo a un
balneario de Atotonilco, Morelos; cuarto día, Desfile de Fachas, recorriendo las
principales calles de la ciudad con disfraces, carros alegóricos y grupos
musicales; quinto día, cena de exalumnos en el patio central de la Escuela
Normal; sexto día, culminación de festejos con el tradicional baile de gala,
amenizado por dos orquestas de la Ciudad de México, que eran Alfredo Urdían y
Pepe González, siendo el Casino Charro (ya desaparecido) de Pachuca el
escenario para dicho evento.
Durante el año de mi función, representé a mi institución ante muchos eventos
educativos, culturales y sociales a los que fui invitada.
Al término de mi representación muy satisfactoria y emotiva, entregué la flor
emblemática a mi compañera Flor de María Elías, en junio de 1970.
Fue para mí un honor y mucho orgullo el haber portado durante un año la flor
emblemática de mi querida Escuela Normal, y siempre estaré muy agradecida
con mis compañeros que me dieron la oportunidad de vivir esta hermosa
experiencia de vida como flor normalista, que permanece viva en mi memoria.

