El gobierno de Donald J. Trump presentó su nueva estrategia de seguridad
nacional, en la que reactiva la Doctrina Monroe como eje de su política
exterior.
El documento, de 33 páginas, describe a Estados Unidos como el principal
garante de la seguridad y el orden en el continente americano, con la intención
de consolidar su liderazgo en América Latina y el Caribe.
Dentro de su análisis sobre geopolítica global, la estrategia advierte de lo que
califica como el declive de la civilización europea, al criticar las políticas
migratorias, económicas y de libertad de expresión de la Unión Europea. Según
el texto, estos cambios podrían alterar profundamente la identidad cultural y
social del continente.
Principales puntos del plan
Se propone un reajuste de la presencia militar de EE. UU. en Latinoamérica
y el Caribe para reforzar la seguridad regional, combatir la migración
irregular y el narcotráfico.
Se plantea la creación de un Corolario Trump a la Doctrina Monroe, con el
propósito de impedir la intervención de potencias externas en el hemisferio
occidental.
En el documento también se redefinen las prioridades internacionales de
Estados Unidos: se dará menos peso a alianzas tradicionales en Europa y al
multilateralismo, en favor de un enfoque centrado en los intereses directos
del país.
Con esta nueva orientación, la administración Trump abre un marcado giro en la
política exterior estadounidense -con implicaciones significativas no solo para
América Latina sino para las relaciones globales- mientras propone redefinir el
papel del país como potencia hegemónica del hemisferio occidental.

