*El estudio reveló que las mujeres sufren agresiones verbales y físicas de manera frecuente, especialmente en el transporte público
Atotonilco de Tula, Hidalgo. – Jesús Cisneros Herrera, docente de la Licenciatura en Psicología de la Escuela Superior de
Atotonilco de Tula (ESAT) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), propone la creación de grupos de
escucha en centros educativos, con el objetivo de que las mujeres que han sufrido algún tipo de acoso callejero puedan
expresarse y brindarse apoyo mutuo.
Esta iniciativa surge de una investigación que buscó visibilizar la violencia que enfrenta este grupo poblacional en los
espacios públicos de este municipio, donde se recopilaron testimonios y se generaron datos sobre una problemática
poco estudiada en la zona. Entre los principales hallazgos, se observó que la mayoría había sufrido maltratos verbales o
físicos, especialmente en el transporte público.
De acuerdo con las declaraciones, estos incidentes no se viven como situaciones aisladas, sino que forman parte de una
cadena de violencias que se repiten. Dado el impacto negativo de estos ataques, muchas han buscado atención
psicológica para manejar la carga emocional que generan estas situaciones, mientras que otras modifican su vestimenta,
cambian sus rutas habituales o incluso dejan de salir solas por temor y para reducir los riesgos.
Estos hechos también generan sentimientos de culpa y silencio, pues muchas son responsabilizadas. Además, es
importante entender que en contextos donde identificar al agresor es casi imposible y la interacción suele ser
momentánea, ellas priorizan su integridad física, por lo que no existe una forma “correcta” o “incorrecta” de reaccionar.
Como el acoso no solo limita la movilidad y genera miedo, sino que también deja secuelas emocionales profundas, por
ello, Cisneros Herrera propone crear grupos de apoyo para escuchar a las víctimas y brindarles alivio, permitiéndoles
expresar lo que han vivido y recordándoles que no están solas.
Aunado a ello, el investigador Garza hace un llamado a la comunidad universitaria y al público en general a ser sensibles
frente a esta problemática y a reconocer que dar espacio a las voces de las mujeres transforma la comprensión de la
violencia de género.
