Ricardo Salinas Pliego finalmente pagará su deuda con el Servicio de
Administración Tributaria. No toda, no de golpe y, por supuesto, no sin drama. El
magnate aceptó cubrir el adeudo fiscal mediante pagos “chiquitos”, una fórmula
que en el México cotidiano se conoce como “abonos”, pero que en las altas
esferas empresariales suele llamarse “acuerdo”. Porque no es lo mismo deber
millones siendo ciudadano de a pie que hacerlo siendo uno de los hombres más
ricos del país.
La noticia fue presentada como avance institucional: el SAT cobrará. Sin
embargo, el detalle importa. No se trata de una liquidación inmediata ni de una
sanción ejemplar, sino de un esquema de pagos escalonados que confirma una
vieja sospecha nacional: la justicia fiscal es flexible cuando el contribuyente
tiene apellido famoso y cuentas generosas.
Durante años, Salinas Pliego mantuvo un pulso público con el SAT, usando
redes sociales como tribuna política, jurídica y emocional. Entre memes,
acusaciones de persecución y discursos sobre libertad empresarial, el
empresario logró algo clave: estirar el tiempo. Porque en materia fiscal, el
tiempo también es dinero. Y mucho.
Mientras millones de mexicanos cumplen puntualmente con sus obligaciones
—o enfrentan recargos, multas y embargos—, el empresario negoció. El mensaje
es incómodo, pero claro: sí se debe pagar impuestos, pero no todos pagan igual.
Algunos pagan tarde, otros a plazos, y otros jamás.
El acuerdo, aunque legal, deja una sensación agria. No porque se cobre, sino
porque se cobra sin contundencia. En un país donde la evasión fiscal de grandes
corporativos representa pérdidas multimillonarias, la señal importa tanto como
el resultado. Y la señal aquí es tibia.
Salinas Pliego pagará, sí. Pero en cuotas, con margen, sin prisas. Como quien
compra un electrodoméstico caro y decide diferirlo a meses sin intereses. La
diferencia es que aquí no se trata de una pantalla plana, sino de impuestos que
sostienen al Estado.
El SAT gana el cobro. La ciudadanía se queda con la duda: ¿justicia fiscal o
trato preferencial bien maquillado?

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende