La tranquilidad habitual de Beverly Crest, una de las zonas más exclusivas de
Los Ángeles, se rompió el domingo 8 de marzo cuando se registraron disparos
contra la mansión de la cantante Rihanna.
La policía de Los Ángeles informó que la principal sospechosa fue identificada
como Ivana Ortiz, quien fue detenida poco después del incidente.
De acuerdo con las autoridades, Ortiz fue acusada de intento de asesinato, uno
de los delitos más graves dentro del sistema judicial estadounidense.
El ataque ocurrió en la zona residencial ubicada al norte de Beverly Hills, un
lugar conocido por sus casas multimillonarias y por ser refugio de celebridades.
Según los primeros reportes, los disparos fueron realizados en dirección a la
propiedad de la artista. Hasta el momento no se reportaron personas
lesionadas, pero el incidente encendió las alarmas entre vecinos y autoridades.
Tras su detención, un juez determinó que Ivana Ortiz permanecería bajo
custodia y le impuso una fianza de 10.2 millones de dólares, una cifra que, para
sorpresa de nadie, no fue pagada.
La investigación continúa para determinar los motivos detrás del ataque.
El caso ha generado una fuerte reacción en redes sociales, donde miles de
usuarios se preguntan cómo alguien pudo acercarse lo suficiente a una
residencia ubicada en una de las zonas más vigiladas de Los Ángeles.
Mientras tanto, la seguridad en la zona fue reforzada.
Y aunque en Hollywood están acostumbrados a los dramas, los disparos reales
nunca forman parte del guion.

