En un movimiento que ya parece parte del guion corporativo, Bob Iger dejará
nuevamente la dirección de The Walt Disney Company este 18 de marzo,
cediendo el mando a Josh D’Amaro, quien asumirá como nuevo CEO de una de
las empresas de entretenimiento más influyentes del planeta.
Sí, otra vez. Porque si algo ha caracterizado a Iger es su capacidad de irse… y
regresar cuando la historia lo necesita. A diferencia de otros directores
ejecutivos, su paso por Disney no ha sido lineal, sino más bien una saga con
varias secuelas.
Durante sus distintos periodos al frente de la compañía, Iger fue pieza clave en
la transformación de Disney, apostando por fortalecer su portafolio de
propiedades intelectuales y reconfigurar la estructura del gigante del
entretenimiento. Bajo su liderazgo, la empresa consolidó su dominio global,
expandiendo su alcance en cine, televisión y plataformas digitales.
Ahora, el relevo queda en manos de Josh D’Amaro, un perfil que ha crecido
dentro de la propia compañía y que enfrenta el reto de mantener el equilibrio
entre creatividad, negocio y una audiencia cada vez más exigente (y menos
paciente).
El cambio ocurre en un momento en el que Disney sigue navegando entre
éxitos, polémicas y ajustes estratégicos en su modelo de negocio. Porque sí,
hacer magia ya no es tan sencillo como antes… especialmente cuando los
números también tienen que ser encantadores.
Así, Disney cambia de líder, pero no de reto: seguir siendo relevante en una
industria donde el entretenimiento evoluciona más rápido que cualquier cuento
de hadas.
