El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó una propuesta
ambiciosa: unir a Petrobras y Pemex para explorar petróleo en aguas profundas.
La idea surgió tras una conversación con Claudia Sheinbaum, en la que se
planteó trabajar en zonas del Golfo de México a profundidades de hasta 2,500
metros.
El proyecto promete cooperación energética… pero también implica grandes
retos técnicos, financieros y políticos.
Porque si algo no es sencillo, es extraer petróleo a esas profundidades.
La propuesta está sobre la mesa. Ahora falta ver si pasa del discurso a la
realidad.
