La gobernadora Rocío Nahle García aseguró que las playas del estado están
completamente limpias y listas para recibir turistas.
Todo esto, pese a reportes ciudadanos que señalan la presencia de restos de
petróleo en algunas zonas costeras.
Según las autoridades, se realizaron labores de limpieza en coordinación con
PEMEX y dependencias federales. El mensaje es claro: no hay problema, todo
está bajo control.
Pero como suele ocurrir, la narrativa oficial no siempre coincide con la
percepción ciudadana.
En redes sociales, usuarios han compartido imágenes y testimonios que ponen
en duda la supuesta “limpieza total”. Y eso abre una pregunta inevitable: ¿a
quién creerle?
Mientras tanto, el gobierno apuesta por la promoción turística, destacando que
las playas están en condiciones óptimas para el disfrute.
Porque si algo necesita el turismo, es confianza. Aunque a veces, esa confianza
se construya más con declaraciones que con certezas.
Al final, la decisión queda en los visitantes: creer en el discurso… o en lo que
ven.
