El exgobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina de la Cruz, fue retenido por autoridades estadounidenses el pasado sábado 26 de julio cuando intentaba ingresar a Estados Unidos por el puente internacional Los Indios, en la frontera con Matamoros, Tamaulipas.
De acuerdo con medios locales, Medina viajaba en compañía de su familia con el objetivo de vacacionar. Sin embargo, al llegar al punto de ingreso, fue detenido momentáneamente por elementos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), quienes realizaron una revisión exhaustiva antes de permitirle la entrada al país vecino.
La detención causó sorpresa debido al historial del exmandatario, quien fue encarcelado en México en 2017 tras una serie de investigaciones por presuntos actos de corrupción durante su administración.
Rodrigo Medina gobernó Nuevo León de 2009 a 2015, siendo el último mandatario estatal del PRI tras casi un siglo de dominio priista en la entidad, salvo un breve periodo entre 1997 y 2003 en manos del PAN.
Durante su gestión, Medina estuvo envuelto en diversas polémicas. Una de las más recordadas fue el caso del Casino Royale, donde un ataque perpetrado por un grupo armado en 2011 dejó un saldo de 52 personas fallecidas. Su gobierno también fue señalado por un fuerte endeudamiento estatal.
A su salida, el entonces gobernador electo, Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, denunció múltiples irregularidades y promovió la llamada Operación Tornado, investigación que derivó en cargos contra Medina. Entre los casos más emblemáticos estuvo el Caso KIA, en el que se acusó al exgobernador de haber otorgado incentivos fiscales millonarios a la empresa automotriz coreana para asegurar su inversión en Nuevo León.
Aunque tras la revisión en la frontera finalmente se le permitió el ingreso a Estados Unidos, el episodio reavivó las críticas hacia el exmandatario y su controversial paso por la política mexicana.

