A más de un mes del descarrilamiento del Tren Maya ocurrido en Yucatán, la estación de Izamal permanece cerrada en dirección a Mérida, lo que ha generado inconformidad entre usuarios y comerciantes de la zona.
El incidente, registrado en agosto, provocó la suspensión parcial del servicio mientras se llevan a cabo investigaciones para determinar las causas del accidente. De acuerdo con reportes preliminares, el descarrilamiento pudo estar relacionado con fallas técnicas en los sistemas de control o en el mantenimiento de la vía férrea.
Aunque autoridades federales han insistido en que el cierre es “temporal”, no han ofrecido un plazo claro para la reapertura. Esto ha generado incertidumbre en la población local, que depende de la estación como punto de conexión hacia Mérida, uno de los principales centros económicos y turísticos de la región.Comerciantes de Izamal señalaron que la ausencia de flujo de pasajeros ha
reducido sus ventas, mientras que los usuarios frecuentes acusan falta de información clara por parte de las autoridades. “Nos dicen que pronto reabrirán, pero ya pasó más de un mes y seguimos sin respuestas”, comentó una habitante que utiliza el tren para trabajar en la capital yucateca.
El Tren Maya, uno de los proyectos emblemáticos del gobierno federal, ha enfrentado diversas críticas y cuestionamientos desde su construcción, principalmente por su impacto ambiental y el costo de mantenimiento.
El accidente en Izamal ha reavivado estos señalamientos, pues especialistas advierten que los problemas de seguridad podrían repetirse si no se realizan revisiones exhaustivas.
Mientras tanto, los pasajeros deben recurrir a transportes alternativos como autobuses o taxis colectivos, lo que encarece y alarga los traslados.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) informó que los peritajes continúan y que se trabaja para garantizar condiciones seguras antes de reabrir la estación. Sin embargo, hasta ahora no se ha difundido un reporte oficial que detalle las causas precisas del descarrilamiento ni el plan de reparación.
El cierre prolongado de la estación en Izamal pone en evidencia los retos de operación y mantenimiento que enfrenta el Tren Maya, a pesar de su reciente inauguración.

