Autoridades de Estados Unidos confirmaron el fallecimiento de tres personas
tras el desplome de una avioneta con matrícula mexicana ocurrido la tarde del
jueves en una zona boscosa del condado de Delta, en el estado de Michigan.
De acuerdo con los primeros informes, la aeronave, una Piper PA-34 Seneca,
despegó del aeropuerto de Willow Run, en las afueras de Detroit, con destino a
Canadá. Minutos después del despegue, el piloto reportó fallas mecánicas antes
de perder contacto con el radar y las torres de control aéreo.
Equipos de emergencia iniciaron una intensa búsqueda aérea y terrestre,
localizando los restos de la aeronave en un área de difícil acceso al sur del Lago
Michigan. Los tres ocupantes, todos de nacionalidad mexicana, fueron hallados
sin vida.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la Administración
Federal de Aviación (FAA) confirmaron que investigan las causas del accidente.
En un comunicado, ambas dependencias informaron que especialistas en
seguridad aérea se trasladaron al lugar para realizar el levantamiento de
evidencias y recuperar la caja de datos del avión.
Fuentes diplomáticas señalaron que el Consulado General de México en Detroit
ya brinda asistencia y acompañamiento a las familias de las víctimas, cuyos
nombres no han sido revelados oficialmente.
Según medios locales, las condiciones meteorológicas eran favorables al
momento del vuelo, por lo que no se descarta una falla técnica o un error
humano como posibles causas del siniestro.
Este incidente se suma a una serie de accidentes aéreos menores registrados
en Estados Unidos durante los últimos meses, varios de ellos vinculados a
aeronaves privadas. La NTSB estima que su investigación preliminar podría
tardar entre 30 y 45 días, mientras que el informe final se dará a conocer en los
próximos meses.

