El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sorprendió al mundo del futbol al
declarar que el organismo analiza la posibilidad de ajustar las fechas de
celebración de los próximos Mundiales, con el objetivo de “adaptarse a los
nuevos calendarios internacionales y a las condiciones climáticas de las sedes
anfitrionas”.
Durante una conferencia en Zúrich, Infantino explicó que el cambio de fechas
podría aplicarse a partir de la Copa del Mundo de 2030, que se celebrará en
España, Portugal y Marruecos, aunque aclaró que aún no existe una decisión
final. “Estamos evaluando lo que aprendimos de Qatar 2022. La realidad
climática y los calendarios de las ligas hacen necesario estudiar opciones más
flexibles”, afirmó.
El dirigente recordó que el Mundial de Qatar fue el primero en disputarse
durante el invierno boreal (noviembre-diciembre) debido a las altas
temperaturas del país anfitrión, lo cual alteró significativamente los calendarios
de las principales ligas del mundo. Esa experiencia, según Infantino, “demostró
que hay margen para innovar y mejorar la organización del torneo”.
La propuesta contempla escenarios como mover las fechas hacia finales de año
o inicios del siguiente, dependiendo de la región anfitriona. Además, la FIFA
evalúa ampliar los períodos de descanso para los jugadores y reducir la
congestión de partidos en las temporadas previas al Mundial.
Las declaraciones de Infantino generaron diversas reacciones. Mientras algunas
federaciones nacionales y clubes europeos mostraron apertura al debate, otras
expresaron su preocupación por el impacto económico y logístico que
implicaría modificar los calendarios deportivos.
El presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, pidió cautela y diálogo,
subrayando que “cualquier cambio debe priorizar la salud de los jugadores y el
equilibrio de las competencias locales e internacionales”.
Infantino insistió en que la FIFA busca un consenso global antes de tomar
decisiones definitivas. “Nuestro objetivo es garantizar que el Mundial siga
siendo el evento deportivo más espectacular y sostenible del planeta”,
concluyó.
De concretarse, el ajuste marcaría un cambio histórico en el formato tradicional
del torneo más importante del futbol mundial.

