por: Virgilio Guzmán
Las rosas rojas eran sus flores favoritas, su nombre también era
Rosa, cada año su esposo le regalaba un ramo de rosas, se las
mandaba atadas con un moño bonito.
-El año que él murió, le entregaron como cada año las rosas a su
puerta con una tarjeta que decía: "sé muy valiente".
-Así, consecutivamente cada año le mandaba rosas y una tarjetita
siempre decía: "Te amo más este año que el pasado” y te digo que;
mi amor crece cada año que transcurra, Ella sabía que
seguramente algún familiar condolido de su dolor se las mandaba
cada años, tal vez; como una promesa con su ya difunto esposo,
también pensó, que un día llegaría la última vez que las recibiría,
Pero, pensó también, que su difunto marido . . . tal vez, las habría
pagado por adelantado a alguna florería antes de morir, parece
que la viuda no sabía lo que iba a suceder.
-A él siempre le gustó prevenir todo, tal vez, lo había hecho por si
acaso estuviera muy ocupado o lejos para poderlo hacer en la
fecha indicada.
-Ella, como recuerdo, cortaba cada año los tallos y las colocaba en
un florero muy especial que ponía a un lado del retrato de su
difunto esposo. Luego, en muchas ocasiones se sentaba horas
enteras viendo el retrato y tocando los pétalos de las flores.
-Pasó un fin de año, otro y otro, así pasaron 3 años, sin embargo,
aún era muy difícil para ella vivir sin su pareja, la soledad la
invadía cada fin de año, pero entonces, igual que en otros días de
fin de año timbra la puerta y encontró las rosas, entro con ellas en
las manos y con gran asombro en esa ocasión venia impreso el
teléfono de la florista, y llamo; le contesto el dueño y ella le pidió
que le explicara.
—” Sé que su esposo murió hace más de 3 año y sé que usted un
día me llamaría; las flores que usted acaba de recibir fueron
previamente pagadas, su esposo siempre adelantaba las cosas sin
dejar nada al devenir y tenemos un pedido en su expediente
pagado por adelantada para que reciba estas flores cada año.
También debe saber otra cosa; Hay una notita especial que le
envié, escrita en una tarjeta. Esto lo hizo años atrás. Y dice; que,
si yo me enterase que el ya no estaría aquí, la tarjeta se la debiera
enviar a usted a los 3 año siguiente.
-Rosa se mostró agradecida y colgó hecha un mar de lágrimas, con
las manos temblorosas y lentamente tomo el sobre cerrado y vio la
nota, se le quedo viendo con profundo silencio después de leer lo
siguiente: "Hola mi Amor, sé qué hace más de 3 año que me fui,
Espero no haya sido muy penoso recuperarte, sé lo solita que
debes de estar y sé que el dolor es verdadero, El amor que
compartimos hizo que todo en la vida se viera hermoso. Te quise
más de lo que cualquier palabra puede expresar, pero debes
olvidarme para ser feliz.
-No puedo negar, que tú fuiste la esposa perfecta, fuiste mi amiga
y amante, llenaste toda mi vida y lo que anhelaba.
Sé que solo han pasado tres años, pero, son muchos te pido que
me olvides, por favor no me recuerdes, ni sufras más. Quiero que
seas feliz, aunque derrames lágrimas por un tiempo, pero la vida
debe seguir y si las rosas rojas alegran tu vida, te llegaran todos
los años, y cuando las recibas piensa en la felicidad, ya no, la que
tuvimos juntos, Porque tú tienes que seguir viviendo. Por favor
trata de encontrar felicidad mientras vivas, sé que no será fácil,
pero sé que encontrarás la forma; Las rosas ya no te seguirán
llegando cada año para ayudar a tu olvido y ya no abra quién toque
la puerta para dejarte las rosas rojas.
-El florista ha recibido instrucciones previamente para no volver a
ir, ya no tocará la puerta, por eso ya nadie saldrá a recoger las
flores.
Pasó el tiempo; Ya hasta el salitre invadía la fachada de la casa,
ya vieja, desde que nadie salió a recoger las flores
– Pero dicen, que un día, después de varios años que habían
pasado, salió alguien de entre la neblina de la madrugada y vieron
la imagen de una mujer que abrió la puerta se acercó y recogió
suavemente un ramo de rosas rojas, dicen que fue alguien que
años antes se había marchado del lugar y había dejado desde
entonces la puerta tapiada antes de irse, un 1º. de enero.

