“¡TODOS ALINEADOS! PT, Morena y Verde jalan parejo: Anaya promete ayudar a
‘pulir’ la reforma electoral de Sheinbaum”
La política mexicana volvió a sacar su lado más coreográfico: Alberto Anaya,
dirigente nacional del Partido del Trabajo (PT), se reunió con Rosa Icela
Rodríguez, titular de la Secretaría de Gobernación, para confirmar lo que ya se
sospechaba desde que empezó el sexenio: que la reforma electoral que enviará
la presidenta Claudia Sheinbaum al Congreso tendrá apoyo total del bloque
oficialista. Sí, todos alineaditos, todos sonrientes, todos diciendo “vamos
juntos”.
Durante el encuentro —que tuvo toda la vibra de una reunión para tomar
cafecito y planear el futuro del país como si fuera una tarea en equipo—, Anaya
y Rodríguez hablaron sobre la necesidad de “modernizar” el sistema electoral,
fortalecer instituciones (las que les gustan, claro) y garantizar que las nuevas
reglas “fortalezcan la democracia”. Ese tipo de frases que se pueden usar para
cualquier cosa, desde una reforma hasta un discurso de graduación.
Pero lo que más llamó la atención fue el compromiso explícito del PT de
fortalecer la alianza con Morena y el Partido Verde, porque si algo ha
demostrado la 4T es que la unión hace la fuerza… y los votos. Anaya
prácticamente dijo: “No solo apoyamos la reforma, sino que queremos
construirla de la mano del gobierno”. Traducido al lenguaje político: “Cuente
con nosotros, presidenta”.
Rosa Icela, por su parte, reiteró que la reforma electoral busca “simplificar
procesos, reducir costos y fortalecer la participación ciudadana”. Una lista de
buenas intenciones que suena impecable, aunque todavía nadie sabe
exactamente en qué artículos se traducirá. Pero bueno, eso es detalle menor:
primero va la foto de unidad, luego ya vemos el PDF con los cambios.
Analistas señalan que este respaldo no sorprende. El PT ha sido uno de los
aliados más fieles del proyecto obradorista, y ahora del sheinbaumista, por lo
que esta reunión es más una formalidad que una negociación real. Pero eso sí:
sirve para mandar mensaje a la oposición, que entre fracturas, declaraciones y
dudas todavía no logra ponerse de acuerdo ni en el menú del desayuno.
Al final, lo que queda claro es que el bloque gobernante está consolidado.
Morena pone la agenda, el Verde aplaude, y el PT firma con pluma roja. Y
mientras tanto, la reforma electoral va avanzando como tren sin frenos.

