Evacúan edificio del PJF en CDMX por falsa amenaza de bomba
El miedo se activó antes que la certeza. Un edificio del Poder Judicial de la
Federación (PJF) en la Ciudad de México fue evacuado tras recibir una amenaza
de bomba que, horas después, resultó ser falsa.
Sí, hubo alarma. No, no hubo explosivo.
El desalojo se realizó de manera preventiva siguiendo los protocolos de
seguridad establecidos. Trabajadores, personal administrativo y visitantes
abandonaron el inmueble mientras elementos de seguridad y equipos
especializados inspeccionaban cada área del edificio.
La escena no pasó desapercibida: calles acordonadas, personal evacuado y una
tensión inevitable que siempre acompaña este tipo de alertas. En cuestión de
minutos, la rutina judicial se transformó en incertidumbre.
Tras la revisión exhaustiva, las autoridades confirmaron que no se encontró
ningún artefacto explosivo. La amenaza fue descartada, pero el operativo dejó
claro que los protocolos se activan sin margen para el error.
Este tipo de incidentes, aunque resulten falsos, generan impactos reales:
interrupción de labores, movilización de cuerpos de seguridad y un clima de
preocupación entre quienes trabajan en el lugar. Además, reavivan el debate
sobre el uso irresponsable de amenazas falsas y sus posibles consecuencias
legales.
Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles sobre el origen del aviso
ni posibles responsables.
Lo cierto es que, en materia de seguridad, ninguna alerta se toma a la ligera.
Aunque esta vez el susto no pasó de eso, el episodio recordó que incluso una
amenaza falsa puede paralizar instituciones clave.
En el Poder Judicial, la jornada terminó sin explosivos… pero con la tensión
todavía en el aire.

