El mundo del rock and roll amaneció de luto: Neil Sedaka, leyenda viva de una
era dorada, falleció a los 86 años dejando un catálogo que marcó generaciones.
Dueño de una inconfundible voz de soprano y una facilidad melódica que parecía
sobrenatural, Sedaka fue uno de los arquitectos del pop temprano, responsable
de clásicos como “Breaking Up Is Hard to Do” y “Laughter in the Rain”. ¡Sin
embargo, fue “Oh! Carol” la chispa que lo lanzó a la fama internacional y lo
convirtió en ícono juvenil. Su familia expresó estar devastada por la pérdida de
un hombre que, más allá del escenario, era esposo, padre y abuelo entrañable.
Hasta bien entrados sus 80 años, el artista seguía ofreciendo conciertos con la
energía intacta, como si el tiempo hubiera firmado una tregua con su talento.
Con su partida se apaga una voz, pero no una melodía: sus canciones seguirán
sonando donde haya nostalgia y ganas de cantar a todo pulmón.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende