El mundo del rock despide a una de esas historias que parecían sacadas de una
película. Tommy DeCarlo, vocalista principal de la banda Boston durante más de
una década, falleció a los 60 años tras enfrentar una batalla contra el cáncer
cerebral.
DeCarlo no fue una estrella convencional del rock. De hecho, durante años fue
simplemente un fanático más de Boston que cantaba sus canciones.
Su vida cambió radicalmente en 2007, cuando Brad Delp, vocalista original del
grupo, falleció. En medio del luto, DeCarlo comenzó a subir a internet videos
cantando los clásicos de la banda como homenaje.
Lo que parecía un tributo entre fanáticos terminó llamando la atención del
propio Tom Scholz, fundador de Boston.
El resultado fue uno de los giros más improbables del rock: un fan se convirtió
en el nuevo cantante de la banda que admiraba.
DeCarlo se unió oficialmente a Boston y durante años interpretó algunos de los
temas más emblemáticos del grupo, como More Than a Feeling o Peace of Mind,
frente a miles de personas alrededor del mundo.
Su estilo vocal logró capturar el sonido característico que convirtió a Boston en
una de las bandas más influyentes del rock clásico.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, fanáticos y músicos expresaron
su tristeza en redes sociales, recordando no solo su talento, sino también la
peculiar historia que lo llevó al escenario.
Porque pocas veces en la música sucede algo así: un fan que termina viviendo
el sueño que millones imaginan frente al espejo con un micrófono imaginario.
Y en el caso de Tommy DeCarlo, ese sueño terminó convirtiéndose en historia
del rock.

