En México, el pasado nunca está realmente enterrado… solo esperando a que
alguien vuelva a escarbar. Y ahora, el caso Colosio vuelve a dar señales de vida,
con la posibilidad de que figuras como Carlos Salinas de Gortari y Manlio Fabio
Beltrones sean llamadas a comparecer.
La decisión del Octavo Tribunal Colegiado de Circuito en Materia Penal de la
Ciudad de México no es menor: ordenó reponer un juicio de amparo promovido
por Mario Aburto, quien argumenta haber sido víctima de tortura tras su
detención. Sí, ese mismo caso que lleva décadas entre versiones, teorías y
silencios incómodos.
El sistema judicial, lento pero insistente, parece querer revisar lo que durante
años se dio por cerrado. Y aunque no hay certezas sobre lo que vendrá, el
simple hecho de reabrir la conversación ya sacude el tablero político.
Porque aquí no solo se trata de justicia, sino de memoria histórica. Y en un país
donde los expedientes suelen dormir más que los ciudadanos, cualquier
movimiento despierta sospechas.
¿Se trata de una búsqueda genuina de verdad o de un ajuste político disfrazado
de justicia? La respuesta, como siempre, probablemente llegará… tarde y a
medias.
