Tras el derrame en el Golfo de México, la presidenta Claudia Sheinbaum
aseguró que las playas están limpias y anunció la creación de un grupo
permanente para atender este tipo de incidentes.
Además, informó que existe una investigación profunda sobre las emanaciones
en el yacimiento de Cantarell, uno de los más importantes del país.
El anuncio busca dar tranquilidad, aunque también abre preguntas sobre el
alcance real del daño ambiental y las medidas de prevención.
La creación del grupo permanente sugiere que el problema no es aislado, sino
recurrente.
Porque en temas ambientales, la frase “todo está bajo control” suele generar
más dudas que certezas.
