El caso de Doña Carlota dio un giro aún más serio. La Fiscalía General de
Justicia del Estado de México solicitó una condena de 140 años de prisión en su
contra.
Además, sus hijos Mariana y Eduardo enfrentan una posible pena de hasta 210
años por homicidio calificado en grado de tentativa.
Todo esto tras los hechos ocurridos en abril de 2025, relacionados con la
invasión de una vivienda.
El juez planteó la opción de un juicio abreviado, lo que habría reducido las
penas a cambio de aceptar la responsabilidad. Pero la defensa decidió ir por un
juicio ordinario.
Es decir, apostar todo a demostrar su versión de los hechos.
La decisión no es menor: implica un proceso más largo, más complejo… y con
riesgos mayores.
Ahora, el caso seguirá su curso en tribunales, donde se definirá si la estrategia
fue valiente… o demasiado arriesgada.
