El Papa León XIV marcó el inicio de su primer Triduo Pascual con un gesto
cargado de simbolismo: el lavado de pies a doce sacerdotes durante la Misa de
Jueves Santo.
La ceremonia se llevó a cabo en la Basílica de San Juan de Letrán, siguiendo
una tradición profundamente arraigada en la Iglesia Católica.
Sin embargo, el acto también marcó una diferencia respecto a su predecesor, el
Papa Francisco, quien solía realizar este gesto con personas privadas de la
libertad, incluyendo hombres y mujeres.
El cambio no pasó desapercibido. Para algunos, representa un retorno a una
interpretación más tradicional del rito. Para otros, una señal del estilo que
marcará este nuevo pontificado.
Más allá del debate, el gesto mantiene su esencia: humildad, servicio y
cercanía.
El inicio del Triduo Pascual es uno de los momentos más importantes del
calendario litúrgico, y este acto simboliza el compromiso pastoral del Papa.
En cada pontificado, los detalles importan. Y este… ya está dando de qué
hablar.
