Washington, D.C. — Una intensa movilización de seguridad se registró este
sábado en las inmediaciones de la Casa Blanca, luego de que se escucharan
cerca de 20 detonaciones de arma de fuego en la intersección de la calle 17 y la
avenida Pennsylvania. El incidente provocó momentos de tensión entre
periodistas y personal acreditado que se encontraban en la zona, mientras
agentes del Servicio Secreto implementaban un operativo para neutralizar la
amenaza.
De acuerdo con información preliminar proporcionada por autoridades
federales, un presunto atacante solitario abrió fuego cerca del Jardín Norte de
la residencia presidencial, lo que activó de inmediato los protocolos de
seguridad. Testigos reportaron múltiples disparos antes de que las fuerzas del
orden lograran reducir al sospechoso.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó a través de una publicación en la red
social X que se registraron al menos 20 detonaciones en el área.
Posteriormente, un funcionario de seguridad informó que el presunto
responsable fue sometido y trasladado a un hospital, aparentemente con
heridas. Hasta el momento, no se reportan agentes del Servicio Secreto
lesionados y las autoridades continúan investigando si hubo más personas
alcanzadas por los disparos.
Durante el incidente, el presidente Donald Trump permanecía dentro de la Casa
Blanca junto con integrantes de su gabinete. Según reportes oficiales, el
mandatario se encontraba atendiendo asuntos relacionados con las
negociaciones para un posible acuerdo de paz con Irán.
El hecho ocurre menos de un mes después de otro episodio de seguridad,
cuando un individuo armado intentó ingresar a una cena de la Asociación de
Corresponsales a la que asistía Trump. Las autoridades federales mantienen
cerrados los accesos a la zona mientras continúan las investigaciones para
esclarecer los motivos del ataque y determinar si existieron riesgos adicionales
para la seguridad nacional.

