La Fiscalía General de la República volvió a sacudir la política sinaloense al
reactivar dos investigaciones que huelen más a serie de crimen que a
democracia mexicana: la presunta “narcoelección” de 2021 y el asesinato del
exrector de la UAS, Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Sí, otra vez Sinaloa aparece mezclando política, crimen organizado y versiones
oficiales que se caen más rápido que promesa de campaña.
La FGR busca esclarecer si grupos criminales intervinieron en las elecciones
que llevaron al poder al actual gobernador, Rubén Rocha Moya. Las
investigaciones federales apuntan a posibles presiones y operaciones del
crimen organizado durante el proceso electoral de 2021, donde las denuncias
sobre la influencia de “Los Chapitos” nunca dejaron de sonar.
Pero el tema no termina ahí.
El homicidio de Héctor Cuén Ojeda, ocurrido el 25 de julio de 2024, también
volvió al centro del huracán. La versión inicial de la Fiscalía de Sinaloa
aseguraba que todo había sido un asalto en una gasolinera. El problema es que
la FGR detectó tantas inconsistencias que prácticamente terminó desarmando
la historia oficial pieza por pieza.
Ahora, las autoridades federales sostienen que Cuén habría sido asesinado en el
rancho Huertos del Pedregal, el mismo lugar donde, presuntamente, Ismael “El
Mayo” Zambada fue sometido y secuestrado ese mismo día. Porque en México
ya ni los montajes vienen separados: todo parece parte del mismo episodio.
Las investigaciones también provocaron movimientos políticos importantes.
Tras los primeros señalamientos de la FGR sobre irregularidades en el caso, la
entonces fiscal de Sinaloa, Sara Bruna Quiñones, terminó presentando su
renuncia.
Mientras tanto, continúan operativos en Culiacán relacionados con posibles
testigos y la FGR mantiene solicitudes pendientes con autoridades
estadounidenses sobre los vínculos entre crimen organizado y política local.
Aunque el nombre de Rubén Rocha Moya aparece constantemente alrededor de
las investigaciones, hasta ahora no ha sido citado a declarar. Porque en este
país, a veces los expedientes avanzan… pero con mucho cuidado de no tropezar
con ciertos nombres.

