Este 6 de agosto, Japón conmemoró el 80º aniversario del bombardeo atómico sobre Hiroshima con una ceremonia solemne en el Parque Conmemorativo de la Paz. A las 8:15 de la mañana —hora exacta en que la bomba «Little Boy» fue lanzada por el avión estadounidense Enola Gay en 1945— se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas.

El acto reunió a sobrevivientes, funcionarios gubernamentales, estudiantes y representantes de más de 120 países. Todos rindieron homenaje con oraciones y flores en el cenotafio que recuerda a las más de 140 mil personas que perdieron la vida a causa del ataque y sus secuelas.

Como cada año, las ruinas del Domo Genbaku —única estructura que quedó parcialmente en pie cerca del epicentro— fueron el telón de fondo de esta jornada de reflexión, un símbolo que continúa recordando al mundo los horrores de la guerra nuclear.

Durante la ceremonia, el alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, advirtió sobre el peligro de la creciente aceptación del uso de armas nucleares, en medio de conflictos internacionales como la guerra en Ucrania y la tensión en Medio Oriente. “Estos acontecimientos ignoran las lecciones dolorosas que nos ha dejado la historia”, declaró.

Posteriormente, decenas de palomas blancas fueron liberadas como símbolo de paz, mientras el primer ministro Shigeru Ishiba reafirmó el compromiso de Japón con un mundo libre de armas nucleares.

El Papa Francisco también se sumó a la conmemoración, recordando que Hiroshima y Nagasaki siguen siendo “testimonios vivientes del horror” que provocan las armas atómicas. Tres días después del ataque a Hiroshima, Estados Unidos lanzó una segunda bomba sobre Nagasaki, causando otras 74 mil muertes.

El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación por el uso actual de estas armas como herramientas de presión, y pidió a las potencias nucleares actuar con responsabilidad.

Aunque Estados Unidos nunca ha ofrecido una disculpa formal por los ataques, su embajador en Japón asistió al evento conmemorativo, reafirmando la importancia del diálogo internacional en la construcción de la paz.

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Hiroshima y Nagasaki permanecen como los únicos lugares donde se han utilizado bombas nucleares en tiempos de guerra. Sin embargo, el riesgo persiste.

Actualmente, nueve países poseen armamento nuclear. Estados Unidos y Rusia concentran cerca del 90% del arsenal mundial, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), que en su último informe advirtió que “nos encontramos en uno de los momentos más peligrosos de la historia humana”.

Hoy, 80 años después, Hiroshima sigue alzando la voz para que la tragedia no se repita.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende