El CEO de Volkswagen, Oliver Blume, lanzó una seria advertencia sobre el impacto que los aranceles comerciales están teniendo en la industria automotriz europea. Según el directivo, las medidas adoptadas en los últimos años han significado “miles de millones de euros en pérdidas” y ahora ponen en riesgo miles de empleos.
Durante una conferencia en Berlín, Blume explicó que la cadena de producción global se ha visto afectada por las tensiones comerciales entre Europa, Estados Unidos y China. Señaló que, de mantenerse esta política, la empresa podría verse obligada a implementar recortes de personal en diversas plantas.
“Los aranceles no solo encarecen los costos, también reducen la competitividad de Europa frente a otros mercados”, afirmó. Volkswagen, uno de los fabricantes más importantes del mundo, emplea a más de 600 mil personas en distintos países.
El mensaje encendió las alarmas entre sindicatos y autoridades, que ahora buscan medidas para mitigar los efectos. Analistas advierten que la situación podría repercutir en toda la industria automotriz, afectando a proveedores y
consumidores por igual.
El CEO insistió en la necesidad de acuerdos internacionales que favorezcan el libre comercio y permitan a las empresas enfocarse en la innovación, especialmente en el desarrollo de autos eléctricos y sostenibles.

