La Federación Francesa de Futbol (FFF) confirmó lo que durante años fue un deseo de aficionados y especialistas: Zinedine Zidane será el nuevo director técnico de la Selección de Francia tras la conclusión del Mundial 2026. La noticia marca el esperado regreso del histórico exjugador y multicampeón como entrenador, ahora al frente del equipo nacional que lo vio brillar como futbolista.
Según el comunicado oficial, Didier Deschamps, actual seleccionador, continuará en el cargo hasta finalizar la justa mundialista en Norteamérica.
Después, cederá el puesto a Zidane, quien firmó un contrato multianual con el objetivo de mantener a los “Bleus” en la élite del futbol internacional.
Zidane, campeón del mundo en 1998 y de la Eurocopa 2000 como jugador, es recordado también por su exitosa etapa como entrenador del Real Madrid, con el que conquistó tres Champions League consecutivas. Su llegada al banquillo francés genera enormes expectativas, pues se le considera uno de los técnicos más estratégicos y respetados de su generación.
“La Selección de Francia siempre ha sido parte de mi vida. Asumir este reto es un honor inmenso y un compromiso con millones de aficionados. Vamos a trabajar para seguir haciendo historia”, declaró Zidane tras anunciarse su nombramiento.
El anuncio desató una ola de entusiasmo entre los seguidores franceses, quienes ven en “Zizou” la figura ideal para liderar una nueva era, con jóvenes talentos como Kylian Mbappé, Eduardo Camavinga y Aurélien Tchouaméni como base del futuro equipo.
Analistas deportivos destacan que su llegada no solo tendrá impacto deportivo, sino también simbólico. Zidane, hijo de inmigrantes argelinos, representa un ejemplo de integración y liderazgo, lo que le da un peso social adicional en un país marcado por la diversidad.
La prensa europea coincide en que Francia se asegura una continuidad de alto nivel tras la exitosa gestión de Deschamps, que llevó a la selección a ganar el Mundial 2018 y llegar a la final en 2022. Con Zidane, el objetivo será conquistar nuevamente la gloria y mantener a los “Bleus” como potencia futbolística mundial.
La espera terminará en 2026, cuando el ídolo que levantó la Copa en 1998 y deslumbró al mundo con su talento regrese para dirigir desde la banca a la selección de sus amores.

