La presidenta Claudia Sheinbaum fue categórica este lunes al referirse a las investigaciones en curso contra Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco, señalado por presuntos vínculos con el crimen organizado. En conferencia de prensa, la mandataria aseguró que “no habrá impunidad” y que las indagatorias se realizarán con total transparencia.
El caso ha generado gran atención luego de que medios locales publicaran información sobre supuestos nexos de Bermúdez con el grupo delictivo conocido como La Barredora. Aunque el exfuncionario ha declarado que es víctima de una “persecución política”, la Fiscalía General de la República (FGR) y autoridades tabasqueñas confirmaron que existen carpetas de investigación abiertas en su contra.
Sheinbaum subrayó que su gobierno no tolerará la corrupción ni los pactos de impunidad. “La seguridad es prioridad nacional y ningún exfuncionario estará por encima de la ley. Si se confirma la responsabilidad, habrá sanciones ejemplares”, advirtió desde Palacio Nacional.
La postura de la presidenta llega en un momento clave, pues Tabasco, estado natal de Andrés Manuel López Obrador, enfrenta un complejo panorama de violencia y disputas entre grupos criminales. El caso Bermúdez no solo pone bajo la lupa el manejo de la seguridad en la entidad, sino también los posibles vínculos de altos mandos con organizaciones delictivas.
Por su parte, organizaciones ciudadanas y colectivos en Tabasco han pedido que la investigación se lleve a cabo sin tintes políticos y que se garantice justicia para la población, cansada de la inseguridad. “Lo que pedimos es que se esclarezca todo y que no quede en palabras”, expresó uno de los líderes comunitarios.
La expectativa crece en torno a los avances de la FGR. Mientras tanto, Sheinbaum busca enviar un mensaje de firmeza y confianza a la ciudadanía: en su gobierno, dijo, la justicia será pareja y no habrá privilegios para quienes se amparen en cargos o influencias.

