Un camión repartidor de refrescos quedó atorado en un socavón que se abrió repentinamente a su paso en calles de la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México. El incidente ocurrió en la colonia Lindavista, cuando la pesada unidad circulaba por una vialidad secundaria y el pavimento cedió bajo su peso.
De acuerdo con testigos, el vehículo avanzaba de manera normal cuando, de pronto, la parte trasera quedó atrapada en un agujero de más de dos metros de diámetro y alrededor de metro y medio de profundidad. El chofer resultó ileso, aunque fue auxiliado por vecinos y personal de Protección Civil.
Al lugar acudieron elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), quienes acordonaron la zona para evitar accidentes. Personal de la alcaldía explicó que el socavón se formó debido a una fuga de agua en la red subterránea, lo que debilitó la carpeta asfáltica hasta provocar el colapso.
El incidente generó complicaciones viales, ya que la calle fue cerrada mientras se realizaban labores para sacar la unidad y reparar el hundimiento. Una grúa de gran tamaño fue necesaria para mover el camión, lo que prolongó las maniobras durante varias horas.
Vecinos denunciaron que ya habían reportado hundimientos y filtraciones en la zona desde semanas atrás, sin que se atendiera de manera oportuna. “Era cuestión de tiempo para que pasara algo así”, señaló uno de los residentes, quien pidió una revisión integral del sistema de drenaje.
La alcaldía anunció que se iniciarán trabajos de rehabilitación en el área afectada y se investigará si hubo negligencia en la atención a los reportes ciudadanos. Mientras tanto, el hecho reaviva el debate sobre el deterioro de la infraestructura urbana en la capital, donde los socavones se han vuelto recurrentes en distintos puntos de la ciudad.
Afortunadamente, el accidente no dejó personas lesionadas, pero puso de manifiesto los riesgos que representan las fallas en el mantenimiento de servicios básicos y en la red de agua potable.

