Un año después de asumir la presidencia de México, Claudia Sheinbaum registra niveles de aprobación que superan los obtenidos por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, durante un periodo similar de su mandato, según datos de encuestas recientes de opinión pública.
Los estudios indican que la presidenta cuenta con un respaldo ciudadano superior al 55%, mientras que los niveles de desaprobación se mantienen por debajo del 40%. Los factores que han contribuido a este resultado incluyen la gestión de programas sociales, la implementación de proyectos de infraestructura y las medidas adoptadas para fortalecer la seguridad en varias regiones del país.
Analistas políticos señalan que la comunicación directa con la población, así como la visibilidad en la solución de emergencias como desastres naturales y contingencias, ha fortalecido la percepción de cercanía y eficacia de Sheinbaum. Además, su perfil como primera mujer presidenta de México ha generado expectativas positivas y un reconocimiento por la representación de género en la política nacional.
Por otro lado, algunos sectores de la ciudadanía destacan desafíos pendientes, como la seguridad en ciertas regiones, la inflación y la implementación de reformas legislativas. Sin embargo, la mayoría considera que la presidenta ha mantenido un ritmo de trabajo constante y con resultados tangibles en áreas clave de gobierno.
El análisis comparativo con López Obrador indica que Sheinbaum ha logrado consolidar una base de apoyo amplia, logrando una percepción de gestión más favorable en los primeros 12 meses que la obtenida por el exmandatario en el mismo periodo de su gobierno.
La opinión pública también ha resaltado la postura de Sheinbaum frente a la transparencia y la rendición de cuentas, elementos que han influido en la consolidación de su imagen como líder comprometida con la legalidad y los intereses de la ciudadanía.
Expertos en política anticipan que mantener estos niveles de aprobación dependerá de la capacidad de su administración para enfrentar desafíos económicos, sociales y de seguridad en los próximos meses, así como de la eficacia en la implementación de las iniciativas legislativas enviadas al Congreso.

