El huracán Melissa, catalogado como categoría 5, tocó tierra en la isla de
Jamaica con vientos sostenidos de 295 km/h, convirtiéndose en el fenómeno
más intenso registrado en la región en los últimos 174 años. Las autoridades
locales emitieron alertas máximas y ordenaron evacuaciones preventivas en
zonas costeras y bajas, mientras equipos de emergencia se preparaban para
responder a posibles daños.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, Melissa ha dejado lluvias
torrenciales, inundaciones y derrumbes en varios municipios, además de cortes
generalizados de electricidad y servicios de comunicación. Las autoridades han
desplegado brigadas de rescate y asistencia humanitaria para proteger a la
población vulnerable.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) advirtió que
Melissa podría mantener su intensidad durante varias horas y afectar
directamente a Cuba y el sur de Florida en los próximos días. Se prevé que los
daños materiales sean significativos, especialmente en infraestructura y
viviendas precarias, además de la posible pérdida de cultivos y recursos
locales.
Especialistas en meteorología señalan que fenómenos de esta magnitud son
cada vez más frecuentes debido al cambio climático, alertando sobre la
necesidad de fortalecer sistemas de prevención, evacuación y resiliencia ante
desastres naturales.
Gobiernos regionales y organismos internacionales han activado fondos de
emergencia y coordinarán la entrega de suministros básicos, medicinas y
refugios temporales para las familias afectadas.
