El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) dio una señal confusa esta
semana: en su sitio y redes sociales se publicaron anuncios sobre el inicio de
vuelos a destinos estadounidenses —entre ellos Los Ángeles y Orlando—, pero
esas publicaciones fueron retiradas horas después sin explicación oficial, lo
que profundiza la incertidumbre en medio de una disputa bilateral sobre
derechos de tráfico aéreo.
El origen del conflicto fue la decisión del Departamento de Transporte de
Estados Unidos (DOT) de revocar, el 29 de octubre de 2025, la autorización de
13 rutas operadas por aerolíneas mexicanas hacia territorio estadounidense, 11
de ellas con origen en AIFA y 2 en el AICM y de suspender nuevas solicitudes
desde ese aeropuerto. Washington argumentó incumplimientos del acuerdo
bilateral de aviación (2015) por parte de México, especialmente por la
reubicación y el manejo de franjas horarias y operaciones de carga. La medida,
según fuentes, entraría en vigor el 7 de noviembre de 2025.
Impacto en aerolíneas y pasajeros
Las aerolíneas mexicanas más afectadas son VivaAerobus, Aeroméxico y
Volaris. VivaAerobus perdería nueve rutas programadas desde AIFA, incluidas
conexiones planeadas a Miami, Los Ángeles, Nueva York y Orlando; Aeroméxico
y Volaris también ven canceladas o suspendidas varias de sus aperturas
anunciadas. El sector advierte que la decisión puede golpear a miles de viajeros
justo en plena temporada vacacional y provocar pérdidas económicas para las
aerolíneas afectadas.
Mensaje borrado, ¿error de comunicación o presión política?
Las publicaciones de AIFA con mensajes promocionales como “¡Es hoy, es hoy!
Ya puedes viajar a Los Ángeles desde el AIFA”— fueron eliminadas sin
aclaración, lo que alimentó versiones encontradas: desde un posible error de
programación o una filtración prematura de rutas aún no autorizadas, hasta la
hipótesis de que la institución buscó mostrar fortaleza comercial pese a la
presión internacional. Varios portales documentaron la publicación y su
posterior remoción.
Respuesta política y diplomática
El gobierno mexicano reaccionó con dureza. La presidenta Claudia Sheinbaum
calificó la medida estadounidense como injustificada y anunció gestiones
diplomáticas —incluida la solicitud de una reunión entre el secretario de
Relaciones Exteriores y el secretario de Estado de EE. UU.— para buscar una
solución. “México no es piñata de nadie”, dijo la mandataria, quien además
convocó a las aerolíneas nacionales para coordinar la respuesta y evaluar el
impacto.
El DOT, por su parte, mantiene que la revocación responde a incumplimientos
técnicos y a prácticas que, en su evaluación, han creado desventajas
competitivas para transportistas estadounidenses, en particular por la
reubicación de operaciones de carga del AICM al AIFA y por la gestión de slots.
Washington afirma que la medida busca restablecer el equilibrio previsto en el
acuerdo bilateral.
Efectos económicos y próximos pasos
Analistas y actores del sector creen que las consecuencias no serán sólo la
pérdida temporal de conexiones: podrían incluir caída en las acciones de
aerolíneas (reportada ya por Volaris), afectación a cadenas logísticas y costos
adicionales para pasajeros y operadores. A corto plazo, el foco estará en las
gestiones diplomáticas —con plazos y fechas concretas que ambas partes
deben aclarar— y en la posibilidad de que se negocie una solución técnica que
permita reanudar las aperturas de rutas.
Mientras tanto, la eliminación de la promoción de AIFA y la falta de un
comunicado claro por parte del aeropuerto han dejado a pasajeros y agencias
de viaje en un limbo informativo. Los usuarios que tenían reservas en rutas
anunciadas deben permanecer atentos a comunicados oficiales de las
aerolíneas y a la versión final del DOT sobre las rutas concretamente afectadas.

