En el marco de la visita oficial de los Reyes de España a Pekín, el presidente de
China, Xi Jinping, y la primera dama Peng Liyuan ofrecieron una cena privada en
el Palacio del Pueblo, un gesto diplomático poco habitual que reafirma los lazos
entre ambos países.
La velada, descrita por medios chinos como “cordial y cercana”, reunió a un
reducido grupo de funcionarios y asesores, en un ambiente que mezcló
elegancia protocolaria y guiños culturales. El menú incluyó platillos
tradicionales como pato laqueado de Pekín, dim sum de mariscos y té de
jazmín, servidos con una cuidada etiqueta que simboliza respeto y hospitalidad.
De acuerdo con la Casa Real española, durante el encuentro se abordaron
temas de cooperación en materia económica, tecnológica y educativa, así como
el fortalecimiento de los intercambios culturales entre China y España, que
celebran este año el 50 aniversario del establecimiento de relaciones
diplomáticas.
Xi Jinping destacó el papel de España como “puente entre China y Europa” y
expresó su interés en ampliar las inversiones chinas en sectores estratégicos
como la energía renovable, la infraestructura y el turismo. Por su parte, el rey
Felipe VI agradeció la hospitalidad del gobierno chino y subrayó la importancia
de mantener el diálogo bilateral “en un mundo donde la cooperación es más
necesaria que nunca”.
Aunque el encuentro fue privado, las imágenes difundidas por la televisión
estatal mostraron un ambiente distendido: sonrisas, brindis y hasta un breve
intercambio de bromas entre Xi y el monarca español.
La visita oficial continuará con reuniones bilaterales y la firma de varios
acuerdos comerciales. Analistas internacionales señalaron que el gesto de Xi
Jinping busca reforzar la relación con Europa en momentos de tensión global y
proyectar una imagen más diplomática del liderazgo chino.

