Productores de caña y azúcar de distintas regiones del país exigieron al
gobierno federal la implementación de un plan integral de emergencia para
enfrentar la crisis que atraviesa el sector, marcada por la caída de precios, la
sobreproducción y la falta de apoyos directos.
Durante una reunión en Veracruz, representantes de asociaciones cañeras y de
ingenios azucareros advirtieron que la situación “ya es insostenible”, pues el
precio del azúcar ha caído hasta un 25 % en lo que va del año, mientras los
costos de producción siguen al alza.
El presidente de la Unión Nacional de Cañeros, Carlos Blackaller, señaló que las
medidas adoptadas hasta ahora son insuficientes y que urge una estrategia
conjunta entre productores, industriales y autoridades. “Necesitamos un plan
que estabilice el mercado interno, regule las importaciones y proteja el empleo
rural”, afirmó.
Según datos del propio sector, México enfrenta una sobreoferta superior a 500
mil toneladas, resultado de una zafra récord y una menor demanda
internacional. Esto ha provocado que los ingenios acumulen inventarios y que el
precio al productor se desplome.
Los cañeros también denunciaron la entrada de jarabes de maíz de alta
fructosa, provenientes principalmente de Estados Unidos, que han desplazado
parte del consumo nacional de azúcar.
El gremio pidió al gobierno federal establecer mecanismos de compensación,
así como reforzar las políticas de exportación y promover el uso del azúcar en la
industria nacional. “Sin apoyo, muchos pequeños productores no llegarán a la
próxima cosecha”, advirtieron.
Por su parte, la Secretaría de Agricultura reconoció la problemática y aseguró
que se evalúan medidas para equilibrar el mercado, entre ellas incentivos para
diversificar la producción y programas de financiamiento rural.
La crisis del azúcar, una de las más fuertes de la última década, amenaza con
impactar a miles de familias del campo mexicano que dependen de este cultivo.

