La presidenta electa Claudia Sheinbaum sostuvo una llamada telefónica con el
Papa León XIV, a quien invitó formalmente a visitar México. Durante la
conversación, el Pontífice envió bendiciones y saludos al pueblo mexicano.
Aunque no se anunció una fecha concreta, el gesto fue interpretado como un
mensaje de acercamiento y respeto institucional. México mantiene una relación
histórica con el Vaticano, marcada por visitas papales y eventos de gran
impacto social.
En un contexto político complejo, la llamada fue bien recibida por distintos
sectores. Fe, diplomacia y política coincidieron en una conversación breve pero
simbólica.
