El IMSS decidió que ya era hora de dejar atrás los equipos médicos que
parecían salidos de un museo de tecnología obsoleta y anunció la compra más
grande en su historia reciente: más de 1,700 millones de pesos destinados a
modernizar el equipo de alta tecnología en hospitales y clínicas del país. Y sí,
suena a cifra de lotería, pero al menos esta vez no es para remodelar oficinas,
sino para mejorar la atención médica.
El anuncio lo hizo Zoé Robledo, director general del IMSS, quien explicó que la
inversión busca cerrar la brecha entre las necesidades reales de los pacientes y
las limitaciones de un sistema que durante años ha tenido que “hacer magia”
con aparatos desgastados, insuficientes o derechamente inservibles. Ahora, la
apuesta es renovar el parque tecnológico y actualizarlo al siglo XXI. Ya era
hora.
Entre los equipos que se adquirirán están tomógrafos, mastógrafos, rayos X
digitales, aceleradores lineales, ultrasonidos, equipos de anestesia, lámparas
quirúrgicas y otras herramientas que, aunque suenen a términos de ciencia
ficción para algunos, son indispensables para un sistema de salud que atiende a
millones de personas todos los días.
Robledo destacó que esta inversión no solo es histórica por el monto, sino
porque se plantea de forma estratégica: los equipos se distribuirán a las zonas
donde más se requieren, tomando en cuenta la demanda, la población atendida
y el estado actual de la infraestructura. Es decir, el dinero no se va a gastar por
gastar… o al menos esa es la idea.
Con esta modernización, se pretende reducir tiempos de espera, mejorar
diagnósticos, agilizar cirugías y, en general, evitar que los pacientes tengan que
esperar “a ver si sirve el aparato” antes de ser atendidos. La expectativa es tan
alta como la inversión, y ahora solo queda que los nuevos equipos lleguen,
funcionen y permanezcan en buen estado.
La medida es vista como un paso importante para fortalecer la salud pública,
aunque también genera la inevitable pregunta: ¿por qué no se hizo antes? Pero
bueno, si algo caracteriza a la administración pública es que las cosas se
hacen… cuando se pueden, quieren o les toca.
Por ahora, lo cierto es que el IMSS finalmente abrió la cartera y apostó por
modernizarse como nunca. Y si todo sale bien, millones de mexicanos podrían
sentir ese cambio directamente en su atención médica.

