Pedro Torres, uno de los productores más influyentes de Televisa, murió a los
72 años tras padecer esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad
progresiva que, lejos de los reflectores, fue apagando poco a poco a quien
durante décadas supo encenderlos. Con su muerte, la televisión mexicana
pierde a uno de sus grandes operadores creativos, de esos que no siempre
daban la cara, pero movían las piezas.
Torres fue sinónimo de espectáculos de alto impacto. Especialista en eventos
masivos, transmisiones especiales y producciones que marcaban agenda, su
trabajo estuvo presente en momentos clave de la televisión abierta: desde
ceremonias y especiales de fin de año hasta coberturas que convertían
cualquier evento en “histórico”, aunque no siempre lo fuera. Porque ese era
parte de su talento: hacer grande lo que pasaba frente a la cámara.
Durante años, Pedro Torres entendió mejor que nadie el lenguaje del rating.
Supo leer al público, anticiparse a tendencias y construir formatos que
conectaban con millones de espectadores. Fue un productor polémico para
algunos, imprescindible para otros, pero imposible de ignorar. En un medio tan
feroz como la televisión, mantenerse vigente durante décadas ya es un logro.
Su enfermedad fue manejada con discreción. Mientras la ELA avanzaba, Torres
se fue alejando poco a poco de la vida pública, en contraste con una carrera
construida entre luces, música y aplausos. La ironía es dura: quien dio ritmo y
voz a la pantalla terminó enfrentando una enfermedad que limita el movimiento
y el habla.
La noticia de su muerte generó reacciones en el medio artístico, donde colegas
y figuras del espectáculo reconocieron su influencia y legado. Más allá de
gustos o críticas, Pedro Torres dejó una huella clara en la forma de hacer
televisión en México, particularmente en la era del gran espectáculo.

Se va un productor, pero queda un archivo inmenso de momentos televisivos
que, para bien o para mal, forman parte de la memoria colectiva. La pantalla
sigue encendida, pero hoy lo hace con un nombre menos detrás.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende