Jorge Álvarez Máynez agitó el avispero político al destapar públicamente a Luis
Donaldo Colosio Riojas como posible candidato para gobernar Nuevo León… o
Sonora. Sí, las dos opciones están sobre la mesa. Según el propio Máynez,
Colosio “tiene mano en las dos”.
La declaración no pasó desapercibida. Colosio, actual senador y una de las
figuras jóvenes más visibles del escenario político nacional, vuelve a colocarse
en el centro de las apuestas rumbo a 2027. Su apellido pesa, su perfil es
mediático y su capital político sigue generando conversación.
Nuevo León sería terreno conocido: ahí ya fue alcalde de Monterrey. Pero
Sonora también tiene carga simbólica y política, por su historia familiar. El
mensaje parece claro: Colosio está listo para el siguiente nivel.
Sin embargo, la política no es un tablero de ajedrez sencillo. Movimiento
Ciudadano tendría que medir tiempos, alianzas y estrategias. Porque una cosa
es “tener mano” y otra muy distinta es ganar una elección en tiempos
polarizados.
El destape anticipado abre preguntas: ¿es estrategia para posicionarlo? ¿Es
presión interna? ¿O es simplemente medir la temperatura del electorado?
Lo cierto es que el apellido Colosio vuelve a resonar fuerte. Y en política
mexicana, los apellidos nunca son casualidad.
