Treinta años después de su absolución, el cantante Laureano Brizuela asegura
que México aún le debe. Y no es cualquier cantidad: 1,600 millones de pesos.
El artista, quien fue víctima de persecución fiscal durante el sexenio de Carlos
Salinas de Gortari, exige el cumplimiento de una compensación ordenada por la
CIDH.
Según Brizuela, su caso es el más antiguo en la Comisión y las propuestas de
reparación han sido “irrisorias”.
Es decir, tres décadas después, el conflicto sigue sin resolverse.
Porque en México, la justicia puede tardar… pero las deudas también.

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