Justo cuando muchos regresaban de vacaciones de Semana Santa… llegó la
realidad. Productores y transportistas iniciaron un paro nacional este 6 de abril,
con bloqueos en carreteras clave del país.
¿El resultado? Tráfico, retrasos y miles de personas atrapadas en el camino.
La protesta no es nueva, pero el timing sí resulta especialmente incómodo.
Porque si algo define estos movimientos, es su capacidad de generar presión…
afectando a terceros.
El país vuelve a enfrentarse a una escena conocida: carreteras bloqueadas y un
gobierno bajo presión.
Y como siempre, la pregunta es la misma: ¿quién cede primero?
