El caso que sacudió a Hollywood y al mundo del entretenimiento ya tiene
sentencia. Jasveen Sangha, conocida como la “Reina de la Ketamina”, fue
condenada a 15 años de prisión por su papel en la red de distribución del
anestésico que terminó con la vida del actor Matthew Perry en 2023.
Lo que comenzó como tráfico de sustancias terminó en una tragedia mediática.
En septiembre de 2025, Sangha se declaró culpable de múltiples cargos, entre
ellos mantener un local vinculado al tráfico de drogas, distribución de ketamina
y, el más grave, suministrar la sustancia que provocó muertes o lesiones
graves.
El caso evidenció una realidad incómoda: el acceso a drogas peligrosas sigue
siendo más fácil de lo que muchos quisieran admitir, incluso en círculos de alto
perfil.
La sentencia busca enviar un mensaje claro, pero también deja preguntas
abiertas sobre la responsabilidad en cadenas de suministro de este tipo de
sustancias.
Mientras tanto, el nombre de Matthew Perry sigue siendo recordado, no solo por
su legado en la televisión, sino por un final que nadie vio venir.
