Cuando un caso escala a nivel internacional, es porque las cosas ya se pusieron
serias. Las autoridades han solicitado el apoyo de la Interpol para localizar y
capturar al exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles.
¿Los señalamientos? Nada menores.
Aureoles es buscado por su presunta responsabilidad en la masacre de
Arantepacua, además de acusaciones de fraude millonario durante su
administración. Dos temas que, por separado, ya serían escándalo… juntos,
elevan la presión al máximo.
La intervención de Interpol sugiere que el caso podría tener implicaciones fuera
del país o que existe la posibilidad de que el exmandatario no se encuentre en
territorio nacional.
Mientras tanto, el proceso avanza en medio de un clima político donde la
rendición de cuentas se ha vuelto una exigencia constante, al menos en el
discurso.
La pregunta ahora no es solo qué pasará… sino cuándo.
