En un país donde el petróleo ha sido símbolo de soberanía, riqueza y también de
varios dolores de cabeza financieros, ahora surge un nuevo intento por darle
rumbo a una industria que desde hace años parece navegar entre discursos y
deudas.
La recién creada Comisión Consultiva del Petróleo anunció que elaborará un
programa de desarrollo de largo plazo para definir el futuro de la industria
energética nacional. Al frente del mensaje estuvo Cuauhtémoc Cárdenas,
presidente honorario del órgano asesor, quien dejó claro que Pemex sigue
siendo una pieza clave para México.
Durante la primera reunión de trabajo, Cárdenas señaló que la empresa
productiva del Estado representa no solo una fuente de ingresos, sino también
un símbolo del rescate de la soberanía nacional. Una frase que, en México,
siempre genera eco político.
Según el planteamiento, la intención es construir una estrategia seria para que
Pemex deje de reaccionar a las crisis del momento y comience a pensar en
décadas, no en sexenios. Algo que suena lógico, aunque no siempre ha sido la
costumbre.
El ex candidato presidencial insistió en que la petrolera puede seguir siendo
motor del desarrollo económico e industrial, siempre y cuando exista una visión
clara y no únicamente discursos patrióticos en cada aniversario.
La gran pregunta es si esta nueva comisión logrará algo más que producir
diagnósticos elegantes. Porque en México sobran mesas de análisis; lo que
escasean son resultados.
Por ahora, Pemex vuelve a estar en el centro de una conversación nacional que
parece repetirse cada ciertos años: cómo rescatar una empresa que para
muchos sigue siendo orgullo nacional y para otros, una carga millonaria.

