Cada año, el día 23 de abril, conmemoramos el Día Internacional del Libro
gracias a que así lo promulgó la Unesco en el año de 1995 y escogió justamente
este día por eclipsarse en el calendario dos sucesos de lo más importantes en
el mundo de las letras, por un lado, fallecía en España el novelista más grande
de las letras hispanas, don Miguel de Cervantes Saavedra, mientras que, en
Inglaterra, William Shakespeare moría con apenas 52 años. Si, por extraño que
parezca,1616, fue el año en que las plumas más excelsas del mundo de las
letras vieron su tinta secar. Al escribir esto, no le quito ni le resto valor a otros
grandes escritores que antes y después de ellos, nos legaron obras maravillosas
que sin duda han aguantado el embate de los años.
La Unesco calcula que, en México, se leen cada año dos libros per cápita,
aunque el INEGI asegura que son tres, mientras en países como Finlandia, la
cifra es de 16. Existen mexicanos que en su vida no han leído un solo libro y
pasarán toda su existencia sin hacerlo.
En los libros encuentras todo tipo de información, desde el inicio de la vida
terrestre, hasta como se destruirá la humanidad, algunos que hablan de amor y
otros que siembran odio, los hay de poesía y de consulta, algunos hablan de
dogmas y otros de blasfemia, los hay de guerra y los hay de paz. Los hay para
todo público y todas las edades. Pero lo que no hay, es disposición del hombre
para dedicarle tiempo a la lectura, hoy, los dispositivos móviles se adueñan de
las voluntades débiles, arrebatándoles su preciado tiempo, dejándolos inertes
mentalmente, haciéndolos presa fácil, de la ansiedad y la depresión. Por
desgracia, en lugar de cuidado y atención, ahora lo primero que recibe un niño
es un celular para que se entretenga. Ya nadie lee a Emilio Salgari, ni a Julio
Verne, El Principito es un referente de memes solamente, lo mismo que el
Quijote y pocos han escuchado hablar de la Divina Comedia, ni tampoco de las

obras Dostoyevski ni León Tolstoi, mucho menos de Cicerón, Marco Aurelio o
Séneca.
¿Qué futuro le espera a una sociedad no lectora? Seguramente perderá la
capacidad de análisis, de crítica y de reflexión, elementos clave para poder
decidir el rumbo que deba llevar su existencia. Ahora, como una enorme oleada
de borregos, podrán ser conducidos por los poderes fácticos para beneficio del
establishment.
Los promotores culturales, no podemos bajar la guardia y debemos redoblar
esfuerzos para promover la lectura escrita, ella, es una tarea inaplazable porque
como dice Don Quijote, “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe
mucho”. Y tú, ¿Qué libro estás leyendo?
Lic. Olivia López Villagrán

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El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende

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