El técnico de la Selección Mexicana, Javier Aguirre, presentó su lista definitiva
rumbo al Mundial 2026, y como era de esperarse, no dejó a nadie indiferente.
Entre sorpresas, ausencias y decisiones que ya están dando de qué hablar, el
“Vasco” dejó claro que su proyecto mezcla experiencia con juventud. Un
equilibrio que suena bien… hasta que empiezan las comparaciones.
La convocatoria incluye una base importante de jugadores del Guadalajara,
además de una apuesta clara por jóvenes talentos que podrían marcar el futuro
del equipo nacional.
En esta primera convocatoria aparecen 21 jugadores, entre ellos 12 elementos
que están considerados seriamente para formar parte de la lista definitiva que
será entregada a la FIFA el 1 de junio, fecha límite marcada por el organismo
rector del futbol internacional.
La ausencia de jugadores que militan en Europa y otras ligas del extranjero
responde a los tiempos de competencia de sus respectivos clubes, por lo que
serán integrados más adelante. Además, el cuerpo técnico también llamó a
ocho futbolistas jóvenes que son observados de cara al siguiente proceso
mundialista, buscando fortalecer el recambio generacional.
Dentro de los nombres más destacados aparecen Jesús Gallardo y Alexis Vega,
ambos jugadores del Deportivo Toluca Fútbol Club, quienes viven un buen
presente y fueron considerados por Aguirre en este primer llamado.
También resaltan elementos como Raúl Rangel, Carlos Acevedo, Israel Reyes,
Luis Romo, Erik Lira y Roberto Alvarado, futbolistas con experiencia en
procesos anteriores y actualidad destacada en el campeonato mexicano.
En ofensiva, México apostará por variantes como Vega, Guillermo Martínez,
Armando González y Kevin Castañeda, quienes buscarán convencer al cuerpo
técnico en esta etapa de preparación.
El plan contempla más de cinco semanas de preparación, tiempo suficiente —en
teoría— para afinar detalles antes de la gran cita mundialista.
Pero como siempre en el futbol mexicano, la lista no solo genera ilusión…
también polémica.
Porque en México, todos somos directores técnicos. Y esta lista,
definitivamente, no será la excepción.

